Viena es de las capitales europeas con mayor oferta cultural, por lo que te recomendamos que cuentes con unos 4 o 5 días para contratar ahora o en el futuro la oferta de vuelo barato.
¿Y qué hay que ver en la ciudad en ese espacio de tiempo?
Pues lo primero que hace la mayoría de los viajeros es ver el Palacio Imperial, el museo Sissí, las Cámaras de plata y del tesoro. Judenplatz, plaza donde está el monumento conmemorativo a la persecución de los judíos. La Catedral de San Esteban o St. Ruprecht, la iglesia más antigua de Viena.
No es mala idea visitar la Secesión, modernismo en estado puro, el Wien Museum o el mercado Naschmarkt, muy animado.
El Palacio de Schönbrunn es parada obligada y luego podemos ir a la iglesia de San Carlos en Karlsplatz, visitar la Ópera de Viena, la Cripta de los Capuchinos y el Palacio Belvedere.
También nos podemos recrear con las vistas tan elegantes que ofrece el Danubio a su paso por la ciudad.
Para descansar de un duro día de viajero, no puedes dejar de entrar en sus típicas tabernas, y cuando hayas recuperado el aliento puedes ir a las casas Hundertwasser y HuntsHausWien, así como la Casa de la Música, además del MuseumsQuartier, el barrio de los museos.
Si eres de los que no les gusta parar por el hotel este es tu destino ideal.