La capital de Alemania es uno de los destinos favoritos de los turistas europeos y no por casualidad pues ofrece una ruta monumental magnífica además de su oferta cultural con más de 250 museos y luego una vida nocturna de lo más apetecible sobre todo para los aficionados a nuevas tendencias de música electrónica, aunque como en toda gran urbe, hay locales para todos los gustos.
Casi totalmente reconstruída tras la segunda guerra mundial, Berlín tiene una buena red de metro, autobuses y tranvías pero una de las mejores maneras de moverse por la ciudad es en bicicleta para conocerla en detalle.
Paradas ineludibles son por supuesto la Puerta de Brandenburgo, símbolo universal de la ciudad de Berlín, el Parlamento(Reichstag) cuyas vistas son de las mejores de la ciudad además de unir lo moderno y lo clásico. La principal avenida de Berlín ofrece museos, una Catedral y otros monumentos que hacen las delicias de los paseantes. Check Point Charlie, que es un antiguo punto de control norteamericano junto al Muro, cuyos restos suelen ser parada obligada del viajero. Potsdamer Platz es una plaza con mucha historia que ahora es centro de la modernidad. El Museo Judío (Jüdisches Museum) puede ser calificado como único en su clase. Si estás interesado por la historia de Berlín es imprescindible visitarlo para conocer la historia de los judíos en la ciudad desde su llegada hasta su persecución y exterminio. La torre del holocausto es un de los sitios más inquietantes.
En los alrededores de Berlín se encuentra Potsdam, lugar de una famosa conferencia del final de la segunda guerra mundial con el objetivo de administrar Alemania tras la derrota nazi. En este lugar hay que ver el impresionante Parque Sanssouci.
Volar barato a esta capital europea no es difícil ya que existen numerosas compañías low cost que operan en este destino.