Qué decir de una ciudad con tanta historia como Atenas, pues eso, que es una visita que se ha de hacer al menos una vez en la vida para disfrutar de las construcciones de una civilización milenaria que tanto ha influido en nuestra cultura.
Ya sólo la visita al Acrópolis merece contratar un vuelo barato a Atenas. “La ciudad alta”, se encuentra a más de 100m sobre el nivel de la ciudad, y allí se puede disfrutar de las construcciones que Pericles, en la época de más esplendor de la cultura griega, encargó al escultor Fidias y que, con el apoyo de los más importantes arquitectos de la época, construyó templos como el Partenón, símbolo imperecedero de la capital griega construido hace 2500 años. El Erecteion con sus columnas en forma de mujer o “cariátides” es otra visita ineludible. Además del acrópolis, la oferta cultural se completa con multitud de museos.
Y si te queda tiempo para hacer una pequeña escapada para disfrutar del mar, lo mejor es que cojas un autobús y vayas a unos 65km de la capital y veas la puesta de sol desde el Cabo Sunion en el templo de Poseidón. Increíbles vistas del mar Egeo y además acceso a calas naturales nudistas de agua cristalina.
Atenas se convierte así en un mágnífico plan para viajeros intrépidos o para turistas normales.